El Mercado Negro de SIMs en México: El Anonimato Telefónico se Vende a Escala

El gobierno mexicano ha implementado una medida para combatir la extorsión telefónica vinculando cada línea celular a la identidad de su titular. Sin embargo, esta iniciativa enfrenta un desafío inesperado: la aparición de tarjetas SIM ya registradas que se comercializan en el mercado negro, eludiendo el propósito original de la regulación.
El Surgimiento de un Mercado Paralelo
A pesar del objetivo gubernamental de que todas las líneas telefónicas estén asociadas a una persona antes del 30 de junio, y que las no registradas sean desconectadas, la realidad en el centro histórico de la Ciudad de México muestra un camino alternativo. Investigaciones periodísticas revelan que es posible adquirir tarjetas SIM activadas a nombre de terceros, sin necesidad de presentar identificación personal, en cuestión de minutos y por un costo aproximado de 200 pesos.
Modus Operandi y Vulnerabilidades Tecnológicas
El proceso de registro oficial exige la presentación de un documento de identidad y una verificación biométrica mediante video selfie. No obstante, los vendedores en el mercado negro simplifican este trámite. Tras recibir el código de barras de la tarjeta SIM por WhatsApp, realizan un alta fraudulenta y ofrecen incluso garantías ante eventuales problemas. Este servicio dual, la SIM y la activación fraudulenta, tiene un precio competitivo.
Un aspecto preocupante es la aparente incapacidad del sistema de identificación para diferenciar entre una persona real y una representación generada por inteligencia artificial, como un deepfake. Esto significa que el registro puede efectuarse con los datos de cualquier individuo, siempre que se disponga de su información personal y una imagen o video. Se han reportado casos de registro de líneas utilizando los datos de figuras públicas.
Miedo a la Pérdida de Privacidad y Antecedentes Negativos
La desconfianza ciudadana hacia la creación de bases de datos centralizadas es palpable. Muchos usuarios temen que sus datos personales sean expuestos o comercializados en el mercado negro, un temor fundamentado en experiencias pasadas. El programa Renaut, iniciado en 2008 con un fin similar, terminó con la filtración y venta de bases de datos completas antes de su eliminación en 2011. Posteriormente, en 2022, la Suprema Corte invalidó otro intento regulatorio al considerarlo una violación al derecho a la privacidad.
Impacto en las Operadoras y Expectativas de Cumplimiento
Esta desconfianza ha mermado considerablemente el número de líneas activas, especialmente en el segmento de prepago, que representa más del 80% del mercado mexicano. Compañías como AT&T México y Telcel han registrado pérdidas significativas de líneas en el primer trimestre del año, al preferir muchos usuarios dar de baja sus servicios antes que cumplir con el requisito de registro. En contraste, los usuarios con planes de contrato suelen mostrar menos resistencia, dado que ya han proporcionado sus datos al formalizar el servicio.
Las campañas publicitarias del gobierno buscan incentivar el registro masivo antes de la fecha límite. Sin embargo, los datos a fecha de 19 de mayo, con 49,5 millones de líneas registradas de un total estimado de 160 millones (aproximadamente el 30,7%), sugieren que alcanzar el objetivo gubernamental podría ser poco realista. Si la normativa se mantiene, la desconexión masiva de líneas no registradas es inminente.
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