Nvidia refuerza su apuesta por Taiwán con una inversión millonaria, desafiando las aspiraciones chip de EE.UU.

El CEO de Nvidia ha puesto de relieve la centralidad de Taiwán en la revolución de la inteligencia artificial, declarando que la isla es el epicentro de la fabricación de chips y el empaquetado, así como el lugar donde se desarrollan los sistemas y supercomputadoras de IA. Estas declaraciones, realizadas en el marco del Computex 2026 en Taipéi, subrayan una realidad industrial que contrasta con las ambiciones de Estados Unidos de reindustrializarse y producir sus propios semiconductores avanzados.
La magnitud de la inversión de Nvidia en Taiwán es considerable. La compañía planea desembolsar 150.000 millones de dólares anuales en la isla, una cifra que triplica la inversión de hace cinco años y supera con creces sus gastos actuales. Este despliegue financiero se justifica por la propia rentabilidad de la empresa, que en el primer trimestre fiscal de 2026 reportó una facturación de 81.600 millones de dólares, un 85% más interanual, y un beneficio neto de 58.300 millones de dólares, más del triple respecto al mismo periodo del año anterior.
Dependencia Estratégica de Taiwán
La concentración de la producción de semiconductores de vanguardia en Taiwán es un hecho estructural. Según un estudio del Stimson Center, la isla asiática produce el 90% de los chips más avanzados a nivel global. Dentro de este ecosistema, TSMC (Taiwan Semiconductor Manufacturing Company) ostenta una posición dominante, controlando el 70% de dicha producción y con planes de invertir entre 52.000 y 56.000 millones de dólares en el presente año. Para empresas como Nvidia, que requieren una capacidad de fabricación de última generación, la presencia física y la colaboración en Taiwán son, por tanto, indispensables.
El Corazón de la Innovación de Nvidia
La importancia de esta relación se evidencia en proyectos como Vera Rubin, descrito por el propio Jensen Huang, CEO de Nvidia, como el mayor lanzamiento de producto en la historia de Taiwán. Cada sistema de Vera Rubin requiere aproximadamente dos millones de componentes y la participación de unos 150 proveedores, en su mayoría taiwaneses. Este complejo entramado logístico y de producción no se construye de la noche a la mañana, sino que requiere años de inversión y desarrollo.
Además, Nvidia está estableciendo Constellation, su nueva sede en Taipéi, que albergará a 4.000 ingenieros y estará operativa para 2030. Esta iniciativa no solo implica compras en Taiwán, sino la construcción del núcleo de su investigación y desarrollo en la isla, una decisión estratégica que representa un revés para las aspiraciones de autosuficiencia chip de Estados Unidos.
Una Simbiosis Industrial Necesaria
La relación entre Taiwán y Estados Unidos en el ámbito de los semiconductores se caracteriza por una simbiosis estratégica. En enero de 2026, empresas taiwanesas se comprometieron a invertir 250.000 millones de dólares en semiconductores e IA en Estados Unidos, como parte de un acuerdo comercial. Esta interdependencia es fundamental para mantener la competitividad en la carrera global por la inteligencia artificial.
Nvidia no es la única gigante tecnológica que fortalece sus lazos con Taiwán. AMD, otro diseñador líder de chips de IA, está colaborando estrechamente con fabricantes taiwaneses como ASE, SPIL y Wiwynn en el desarrollo de su plataforma de IA Helios. La consolidación de estas alianzas entre los principales actores mundiales del diseño de chips de IA y la industria taiwanesa confirma la necesidad estratégica de la isla para el sector.
El Rol de China en el Ecosistema
China representa un factor dual en este tablero: es tanto una amenaza como un mercado clave. A pesar de las restricciones comerciales impuestas por Estados Unidos, empresas chinas han realizado pedidos significativos de chips avanzados, como el H200. Reuters informa que se han solicitado más de dos millones de unidades en 2026, demostrando la persistencia de la demanda y la complejidad de las operaciones de suministro en un contexto geopolítico tenso.
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