Bnext: Del Auge Fintech a la Desaparición como Neobanco

Hace diez años, Bnext se presentaba como el futuro de las finanzas digitales en España, una alternativa disruptiva a la banca tradicional. Fundada en 2016 por Guillermo Vicandi, la compañía prometía una experiencia bancaria sin fricciones a través de una app única. Sin embargo, su ambicioso recorrido ha culminado con el anuncio de cierre de sus servicios como entidad de dinero electrónico (EDE), efectivo desde el pasado 13 de abril.
Los Inicios Prometedores y la Época Dorada
Bnext se definía no como un banco, sino como un intermediario que conectaba a los usuarios con los mejores productos financieros del mercado. Ofrecía funcionalidades propias de una entidad bancaria, como cuentas, tarjetas, préstamos, seguros y planes de inversión, todo ello sin la necesidad de sucursales físicas, papeleo o colas.
El año 2019 marcó el cénit de su popularidad. Bnext se consolidó como el fintech de mayor crecimiento en España, superando los 156.000 usuarios registrados y más de 100.000 clientes activos con su VISA Bnext. Su segunda ronda de financiación, que alcanzó los 22 millones de euros, fue la mayor en España para una fintech en aquel año, superada solo por la cifra recaudada por Hawkers. La alianza con entidades como MyInvestor para ampliar su oferta de productos financieros cimentó su posición en el mercado.
El Principio del Descalabro
La primera señal de alarma llegó en 2021, tras su incursión en Latinoamérica. Un desacuerdo con su socio, Cacao Paycard, derivó en la no obtención de autorización por parte de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) en México. Esto resultó en una sanción económica para Bnext por comunicación engañosa, forzando el cese de operaciones en el país y la pérdida de más de 230.000 clientes.
La Estrategia de Blockchain y el Declive Final
Mientras alternativas como Revolut ganaban terreno en España, Bnext buscó un nuevo impulso a través de la tecnología blockchain. En 2021, se anunció una alianza estratégica con Algorand, quien se convirtió en uno de sus principales accionistas. Fruto de esta colaboración, lanzaron su propio token, el B3X.
La estrategia, sin embargo, no surtió el efecto deseado. El token B3X, lanzado al público a un precio inicial de dos céntimos de euro en marzo de 2022, ha experimentado una caída drástica hasta alcanzar unos valores ínfimos de 0,00006 céntimos de dólar. Actualmente, el servicio asociado al token se encuentra desmantelado y ya no es operativo desde la aplicación.
El Futuro de Bnext y el Impacto en los Usuarios
Las cuentas y tarjetas de Bnext han sido canceladas y el producto ya no se comercializa. Los usuarios no podrán realizar pagos, transferencias ni cargar recibos, ni tampoco recibir ingresos como la nómina. La solicitud del saldo disponible podrá realizarse en un plazo de hasta 20 años.
La gestión de criptomonedas se delega a Onyze a través de correo electrónico, y los datos de usuario serán eliminados conforme al Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). El acceso a los servicios del marketplace también ha cesado.
A pesar del cierre de su aplicación neobancaria, Bnext no cesa por completo sus operaciones. Guillermo Vicandi, consejero delegado, ha comunicado un giro estratégico: