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Un fragmento de Falcon 9 rumbo a la Luna: ¿un presagio de basura espacial en nuestro satélite?

Representación artística de un cohete Falcon 9 en órbita terrestre, con la Luna al fondo.

Un fragmento de la etapa superior de un cohete Falcon 9 de SpaceX, a la deriva en el espacio durante más de un año, tiene una fecha programada para un evento cósmico: el próximo mes de agosto colisionará con la Luna. La predicción, realizada por el astrónomo Bill Gray, señala que este suceso, aunque carece de peligro inmediato para la Tierra, reabre la discusión sobre la creciente problemática de la basura espacial y sus potenciales consecuencias futuras, especialmente ante la perspectiva de una Luna habitada.

Según las proyecciones del experto y desarrollador del software Project Pluto, el impacto está previsto para el 5 de agosto, alrededor de las 08:44 (hora peninsular española). El escenario será la cara visible de la Luna, en las cercanías del cráter Einstein, con el objeto impactando a una velocidad estimada de 8.700 km/h, una cifra que supera siete veces la velocidad del sonido.

El origen del proyectil lunar

La pieza en cuestión, identificada con la designación 2025-010D, corresponde a la etapa superior de un Falcon 9 que despegó el 15 de enero de 2025. Su misión original fue transportar dos aterrizadores lunares privados: el Blue Ghost de Firefly Aerospace y el Hakuto-R de la japonesa ispace. Mientras que el primero consiguió un alunizaje comercial exitoso en el Mare Crisium el 2 de marzo de 2025, el segundo perdió contacto durante el descenso y se estrelló. La etapa superior, por su parte, quedó en órbita y, tras más de mil observaciones acumuladas, su trayectoria ha sido confirmada por Gray.

Imposibilidad de observación terrestre

A pesar de que la Luna será visible desde buena parte del hemisferio occidental en el momento del impacto, el destello resultante será, según Gray, demasiado tenue para ser detectado por telescopios terrestres. El investigador recuerda el caso de la misión LCROSS de la NASA en 2009, donde un impacto deliberado de una etapa Centaur en el polo sur lunar no generó un destello observable desde la Tierra. El valor científico de este futuro impacto radicará, previsiblemente, en el análisis posterior del cráter recién formado.

Un aviso sobre la gestión de desechos espaciales

El fragmento del cohete mide 13,8 metros de largo por 3,7 metros de diámetro. Dada la ausencia de atmósfera lunar, el objeto impactará intacto. Las autoridades espaciales confirman que no existe riesgo alguno para infraestructuras o naves en órbita o en la superficie lunar. No obstante, el incidente subraya una