La Inteligencia Artificial y su Impacto Temprano en el Desempleo Español: Un Análisis Detallado

Gráfico abstracto mostrando una línea ascendente de desempleo en profesiones de tecnología.

La Inteligencia Artificial (IA) comienza a manifestar su influencia en el panorama laboral español, y los primeros indicios sugieren un impacto discernible, aunque aún incipiente, en las tasas de desempleo. A diferencia de las predicciones más catastrofistas sobre un colapso laboral inmediato, la realidad actual parece apuntar a una transformación gradual, similar a una fina grieta que precede a un cambio mayor.

Un equipo de investigadores del Institut d'Economia de Barcelona (IEB) ha analizado datos de empleo correspondientes a los últimos cinco años, examinando la evolución del desempleo por ocupación. Sus hallazgos, plasmados en un documento de trabajo, ofrecen una perspectiva matizada sobre cómo la IA está reconfigurando el acceso al mercado laboral en España.

Profesiones en la primera línea de la exposición a la IA

El estudio compara 502 ocupaciones utilizando datos del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) entre enero de 2021 y marzo de 2026. Los resultados indican que, por cada diez puntos de aumento en la exposición a la IA de una profesión, el desempleo de esta se incrementó un 1,2% en los 25 meses posteriores al lanzamiento de ChatGPT a finales de 2022.

Esta tendencia se acentúa ligeramente en periodos posteriores, donde la presencia de la IA en el entorno empresarial es mayor. Sin embargo, los autores del estudio señalan que este dato, aunque indicativo de una tendencia, carece de la precisión necesaria para considerarse estadísticamente concluyente en su totalidad.

La medición de la exposición a la IA se basó en el análisis del uso real de herramientas como Claude de Anthropic en diversas profesiones. Los programadores se identifican como el colectivo más expuesto, con aproximadamente el 75% de sus tareas potencialmente automatizables. Les siguen de cerca grabadores de datos, agentes comerciales y analistas financieros. Profesionales del análisis y diseño de software y multimedia también figuran entre los que presentan mayor riesgo de ver sus empleos afectados por la IA.

Un panorama de empleo estable pero con matices

El mapa de profesiones afectadas por la IA, trazado por los investigadores del IEB, presenta paralelismos con estudios previos, como el de Anthropic, que si bien no detectó incrementos significativos en el desempleo, sí observó indicios de una menor contratación de perfiles junior. Los investigadores españoles hablan de una "acumulación de desempleo registrado" en lugar de un descenso en la contratación.

Informes de BBVA Research y Fedea complementan esta visión, sugiriendo que el empleo en ocupaciones con alta exposición a la IA no solo no ha sufrido el temido "apocalipsis laboral", sino que, en algunos casos, su tasa de empleo crece por encima de la media, desvinculando la relación negativa entre exposición a la IA y desempleo.

La evidencia sugiere que, en estas profesiones, el volumen de contrataciones se mantiene, pero el desempleo registrado tiende a acumularse. Las causas de este fenómeno, si se deben a una mayor incorporación de profesionales al sector o a una mayor duración del desempleo para quienes lo sufren, aún requieren una investigación más profunda.

El impacto en el empleo juvenil y perfiles junior

Un estudio de la Universidad de Stanford ha revelado que el empleo de jóvenes entre 22 y 25 años en ocupaciones expuestas a la IA se sitúa un 19% por debajo de lo esperado. Los autores atribuyen esta discrepancia principalmente a una menor contratación, en lugar de a despidos masivos, sugiriendo que la IA está modificando el perfil de candidato deseado por las empresas, favoreciendo la experiencia.

En línea con esto, datos internos de Anthropic muestran una reducción significativa en la proporción de perfiles junior en contrataciones técnicas, cayendo del 27% a principios de 2025 a un 9% en junio de 2026. En España, el estudio del IEB constata que el desempleo ha aumentado más entre los empleados de 30 a 39 años, un 3,4% por cada diez puntos de exposición en el último tramo analizado.

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