Abejorros: ¿Automedicación egoísta o estrategia de supervivencia colonial?

Los abejorros, lejos de actuar por mero instinto de supervivencia individual, exhiben un comportamiento complejo en cuanto a la automedicación, diferenciando tratamientos según la naturaleza de la infección y priorizando la salud de la colonia. Este hallazgo, producto de un estudio colaborativo entre científicos de la Universidad de Lovaina y la Universidad de Valladolid, arroja nueva luz sobre las capacidades cognitivas y de adaptación de estos insectos polinizadores.
Si bien los humanos somos conocidos por nuestra tendencia a la automedicación, la evidencia sugiere que esta práctica no es exclusiva de nuestra especie. Numerosos animales han demostrado la habilidad de emplear plantas y sus propiedades curativas para combatir dolencias o desinfectar heridas. La investigación sobre los abejorros de la especie *Bombus terrestris* amplía esta comprensión, indicando que estos insectos pueden identificar la medicación específica necesaria para distintos tipos de infecciones.
Diferenciando entre patógenos: un enfoque selectivo
El estudio se centró en la respuesta de los abejorros a dos patógenos distintos: un hongo y una bacteria. Los resultados fueron reveladores. Se observó que los abejorros infectados con el hongo patógeno *Ascosphaera apis* recurrían selectivamente a la quercetina, un compuesto antimicrobiano presente en ciertas plantas. Sin embargo, ante una infección por la bacteria *Serratia marcescens*, este comportamiento de búsqueda de quercetina no se manifestaba de la misma manera.
Esta distinción sugiere una capacidad sofisticada para discernir no solo la presencia de una enfermedad, sino también la naturaleza del agente infeccioso y, consecuentemente, el tratamiento más adecuado. La quercetina, si bien puede ser efectiva contra infecciones bacterianas, parece ser priorizada frente a las infecciones fúngicas que afectan a las larvas.
Metodología experimental: flores robóticas y diseño controlado
Para llegar a estas conclusiones, los investigadores diseñaron un experimento ingenioso. Se dispusieron 18 colonias de abejorros en cámaras de vuelo controladas, dividiéndolas en tres grupos: uno expuesto al hongo, otro a la bacteria, y un grupo de control alimentado con polen y agua azucarada estéril. En estas cámaras se colocaron ocho flores robóticas diseñadas para liberar microdosis de néctar al contacto.
La mitad de estas flores dispensaban agua azucarada simple, mientras que la otra mitad contenía agua azucarada con una dosis de quercetina. Para eliminar el sesgo por color, las flores estaban disponibles en amarillo y azul, con y sin quercetina en ambas tonalidades. Este diseño experimental permitió aislar la elección de los abejorros basada en la presencia de quercetina, independientemente de otros factores visuales.
La colonia como prioridad: más allá del instinto individual
Los resultados de la investigación señalan una clara diferencia en el comportamiento de automedicación. Los abejorros infectados con el hongo mostraron una marcada preferencia por las flores que contenían quercetina. En contraste, los grupos infectados con la bacteria y el grupo de control no exhibieron esta predilección específica.
Los autores del estudio postulan que esta diferencia se debe a la estrategia de supervivencia de la colonia. El hongo afecta principalmente a las larvas, que son el futuro de la colmena. La bacteria, en cambio, enferma a los abejorros adultos forrajeadores. Por lo tanto, la automedicación con quercetina se vuelve una inversión valiosa cuando puede prevenir la propagación de una enfermedad a las crías y asegurar la continuidad de la colonia.
En el caso de la infección bacteriana, la automedicación individual con quercetina podría ser menos prioritaria para la colonia, dado que el recurso podría ser limitado y el riesgo para la supervivencia general menor en comparación con una amenaza a las larvas.
Implicaciones para la comprensión de la naturaleza
Este estudio subraya la complejidad del comportamiento animal y desafía la percepción antropocéntrica de la inteligencia y la toma de decisiones en el mundo natural. La capacidad de los abejorros para diferenciar patógenos y seleccionar tratamientos específicos para el beneficio colectivo es un testimonio de su sofisticada adaptación evolutiva.
Este comportamiento de "automedicación social" resalta la importancia de considerar el contexto ecológico y la estructura social en el análisis de las conductas animales. Nos invita a reflexionar sobre la inteligencia colectiva y las estrategias de supervivencia que trascienden el instinto individual en el reino animal.
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