Llamadas al 112 sin cobertura ni SIM: ¿un salvavidas efectivo para la localización?

Un primer plano de un smartphone mostrando la pantalla de llamada al 112, con un fondo ligeramente desenfocado de personal de emergencias en acción.

La capacidad de contactar con los servicios de emergencia es crucial, especialmente en situaciones críticas como las vividas recientemente con incendios. Una llamada al número de emergencias europeo, el 112, puede ser determinante para la supervivencia. Los operadores de estos servicios son conscientes de la importancia vital de la comunicación, por lo que no imponen restricciones en su uso. Mientras exista un mínimo de cobertura de cualquier red móvil disponible, la llamada al 112 será factible, independientemente del operador contratado por el usuario. Incluso en ausencia de una tarjeta SIM o eSIM registrada, el 112 se erige como el único número de emergencia universalmente accesible.

Sin embargo, la accesibilidad de la llamada es solo el primer componente de una respuesta de emergencia eficaz. Si bien la independencia del operador y la ausencia de necesidad de una tarjeta SIM amplían significativamente las posibilidades de que una persona en peligro pueda solicitar ayuda, surge una limitación importante: la capacidad de localización del individuo. La ausencia de una tarjeta SIM insertada en el dispositivo móvil compromete gravemente la habilidad de los servicios de emergencia para determinar la ubicación exacta de quien llama.

El papel de AML en la geolocalización

La llamada al 112 es el punto de partida para la geolocalización del dispositivo móvil, un proceso diseñado para enviar asistencia incluso cuando la persona no puede especificar su ubicación. Para lograr esto, se emplea el sistema de Localización Móvil Avanzada (AML). Este servicio automatizado captura datos de ubicación del teléfono, que pueden incluir señales de GPS, GNSS y redes Wi-Fi. Posteriormente, esta información se codifica en un mensaje de texto que contiene las coordenadas geográficas y se remite a los centros de emergencias. Este proceso se ejecuta de forma automática, utilizando predominantemente la vía SMS, aunque también puede recurrir a una conexión a internet si está disponible.

Orígenes y obligatoriedad del sistema AML

El sistema AML, cuyo desarrollo inicial proviene del operador británico BT en 2014, se estrenó en la Comunidad Valenciana, España, en el año 2021. Posteriormente, fue adoptado por la Unión Europea en 2018. La normativa europea estableció que, desde el 17 de marzo de 2022, todos los dispositivos móviles comercializados en la UE debían incorporar esta tecnología. Por su parte, los centros de emergencias contaban con un plazo hasta diciembre de 2020, según el Código Europeo de Comunicaciones Electrónicas, para implementar la herramienta. Actualmente, todos los centros 112 de las comunidades autónomas españolas disponen de esta funcionalidad.

Funcionamiento detallado de AML

El mecanismo de AML opera de la siguiente manera: al realizar una llamada al 112, el dispositivo móvil registra datos esenciales de la tarjeta SIM (si está presente), las características del propio terminal y su ubicación geográfica. Las coordenadas se determinan combinando la señal de la torre del operador móvil más cercana, los datos de geolocalización del dispositivo (GPS/GNSS) y la red Wi-Fi a la que esté conectado el teléfono. Toda esta información se transmite de forma automática al centro de emergencias 112 a través de un mensaje de texto. En caso de no ser posible el envío por SMS, el dispositivo intentará establecer una comunicación vía web a través de HTTPS.

Cuando el operador del 112 atiende la llamada, no solo recibe la comunicación de audio, sino que también accede a los datos de localización y otra información relevante de la persona en peligro. Estos datos se actualizan periódicamente para refinar la precisión de las coordenadas. El mensaje de texto generado por AML permite ubicar el móvil con una precisión que oscila entre los 15 y 20 metros.

Limitaciones en la localización sin SIM

Para que los centros 112 puedan recibir la localización de quien llama, es indispensable que el teléfono sea capaz de capturar y transmitir estos datos. La mayoría de los teléfonos modernos y los operadores son compatibles con AML. No obstante, existe un escenario que puede excluir a ciertos usuarios de este sistema de localización: los dispositivos que operan sin tarjeta SIM. Adicionalmente, dependiendo de la configuración de la red de itinerancia, los teléfonos que utilicen una SIM de otro país podrían experimentar dificultades.

AML es un protocolo de comunicación que depende de SMS o HTTPS. Si el dispositivo móvil carece de la capacidad para utilizar estas vías de comunicación, los servicios de emergencia no podrán localizar al usuario. De acuerdo con las especificaciones técnicas de AML publicadas por el Instituto de Estándares Europeos en Comunicaciones (ETSI): "En la mayoría de los casos, AML no funciona para los usuarios de dispositivos sin tarjeta SIM. Sin embargo, la ubicación podría transmitirse al terminal de destino si se envía mediante HTTPS y el dispositivo está conectado a una red WiFi".

El problema de la falta de retorno de llamada

Más allá de las dificultades de localización, la ausencia de una tarjeta SIM introduce otro problema crítico: la imposibilidad de que los servicios de emergencia realicen una llamada de retorno. Cuando un móvil opera sin SIM, no transmite su número de teléfono asociado. Esto significa que, si la comunicación se interrumpe abruptamente, el 112 no dispone de un número al cual devolver la llamada para obtener información adicional o verificar el estado de la emergencia.

Este segundo inconveniente, la imposibilidad de establecer una comunicación bidireccional para recopilar detalles o confirmar la urgencia, es incluso más grave que la potencial falta de geolocalización. La capacidad de recibir información adicional o de mantener el contacto con la persona en peligro es fundamental para una gestión de emergencias eficiente y segura.

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